El arte de crear no es sino el arte de escuchar
Prólogo a una composición musical propia, estrenada hoy.
Mi naturaleza multipotencial me ha hecho sumergirme en muchas disciplinas a lo largo de mi existencia. La escritura, por supuesto, nunca ha faltado, y es la que me ha traído a esta plataforma. El cine está conmigo desde que estudié Comunicación como pregrado y sigue latente en los molinos de mi mente.
La música, por su parte, ha sido un poco más elusiva. Para ser más preciso: está, pero solo cuando quiere. Los años me han enseñado que la música como ejercicio creativo, por lo menos desde mis ojos, tiene vida propia. Evoca la naturaleza de las musas clásicas, quizás con más autonomía. Invocarla resulta casi siempre en gritos al vacío, ecos que reverberan sin respuesta. Tienta a la ansiedad, la hace creer que quedarse es la respuesta.
Sin embargo, como casi todo en la vida, la música es de esas cosas que solo viene cuando no la esperas, cuando eres capaz de soltar y confiar en que vendrá cuando el momento sea idóneo.
Y no siempre anuncia su llegada a los cuatro vientos. No, su acercamiento es más felino en su naturaleza. Se desplaza lentamente, parsimoniosamente, hacia los recónditos de tu alma, ofreciéndote la posibilidad de probar un vestigio del cielo, si cuentas con la paciencia y la voluntad de escuchar.
El arte de crear no es sino el arte de escuchar.
En estos días, fui capaz de escuchar, de acercarme a la musa, de sentir su canto, hermoso en su levedad.
La canción que comparto a continuación es el resultado de esa escucha. Aquellos con oídos agudos notarán que es el mismo tema musical del podcast de Nandología, recontextualizado en un bossa angloparlante.
Espero les guste. También disponible por Spotify.
Waves Of Teal
Escrita, grabada y producida por Hernando Saieh



