¿Por qué estoy aquí?
¿Por qué me gusta crear cosas?

Hace muchos años, cuando estaba en el colegio, un grupo de estudiantes mucho más jóvenes me invitaron a un evento en el que querían que yo hablara sobre mis intenciones a futuro.
En otras palabras, la famosa pregunta: ¿qué quieres hacer cuanto te gradúes?
Yo tenía diecisiete años. Era exactamente la pregunta que me mantenía despierto en las noches, que me hacía sudar frío cuando se discutía en alguna clase. Tenía esquirlas de una respuesta, pero nada concreto.
Sin embargo, no era tanto eso lo que me sorprendía. Era el hecho de que unos jóvenes querían escucharme a mí hablar del tema. A mí, que siempre fui reservado y evitativo en el colegio. A mí, que rara vez era escogido para hablar en público. De la nada, mi palabra parecía valer algo para alguien más.
Es por esto que, a pesar de no tener una respuesta clara, acepté la invitación.
Cuando llegó el momento, fue algo muy improvisado: me llamaron a pararme en un podio, con micrófono en mano, y me hicieron la pregunta.
Con un poco de planeación y un poco de improvisación permeando mi respuesta, agarré el micrófono, lo acerqué a mi boca, respiré y dije:
“Quiero influir en las personas.”
Se sentía incompleto, pero sincero. Escueto, pero coherente.
Ahora, doce años después, habiendo pasado por el mundo del cine para luego cambiar al de productos digitales, me doy cuenta de que esa respuesta no estaba tan lejos de la verdad.
Yo entré en la realización audiovisual porque el cine me hacía sentir cosas que nunca imaginé poder sentir. Me llevaba a lugares que no sabía existían, y que rara vez he podido volver a encontrar por otros medios. Me motivaban a pensar fuera de lo común, fuera de la caja, y reflexionar sobre mis decisiones de vida, inspirándome a ser una mejor persona.
Nunca ha estado tan claro para mí como lo está ahora: quiero traer ese mismo sentimiento a los demás. Quiero hacerlos sentir inspiración, reflexión, catarsis como resultado de lo que sea que yo haga.
Cine, música, escritura, podcasts… todas son formas de autoexpresión, de una necesidad inherente de decirle mi verdad al mundo entero. Sueño que esa verdad pueda a su vez inspirar a los demás a decir su propia verdad, a validarla dentro de este plano de la existencia.
En esencia, que les haga sentir como la vida debe hacernos sentir: con vida.



Me ha gustado mucho, Nando. Bonita reflexión. En cierto sentido, también siento que tengo esa inquietud dentro, quizás por eso estoy por aquí. Con que me lea una persona, me vale. Nos leemos.