Por qué la ausencia de color vislumbra la esencia
Sobre wireframes, fotos en B&W y reflexiones de vida.
Llevo dos meses en Barcelona y ya Dios me ha llenado de tantas experiencias de aprendizaje que francamente hasta me siento un poco abrumado. Una de las actividades que he retomado estando aquí es la fotografía analógica.
Puedo listar todas las razones por las cuales me gusta, que capaz y ya las han leído y escuchado hasta el hastío: la emoción de esperar el revelado, lo impredecible del resultado, el valor de estar presente…
No obstante, hoy solo quiero hacer una pequeña reflexión que se ha venido horneando en mis neuronas, y es en cuanto a la fotografía en blanco y negro.
De hecho, se basa en una pregunta que no podía soltar: ¿por qué me gusta más la foto en blanco y negro que en color?
De hecho, vamos un poco más allá: ¿cuál es el valor de tomar fotos en blanco y negro en un mundo como el de hoy? ¿Por qué privar del color a un mundo que de por sí está lleno del mismo?
Anoche creo que encontré la respuesta, y fue en un lugar que no me esperé.
La razón principal para yo estar en Barcelona es estudiar un máster en diseño de experiencia de usuario. Ayer tuvimos una clase sobre arquitectura de la información, y el profesor nos hacía una recomendación de forma muy vehemente: que al empezar a discutir diseños con clientes, era mejor mostrarles un wireframe antes que un mockup.
Mejor dicho, lo que ven a la izquierda aquí:

¿La razón? Porque es muy fácil para un cliente (y para el ser humano en general) distraerse con elementos de la pantalla como el color, las tipografías y los textos, cuando en realidad se quiere hablar sobre la estructura.
Y doy fé de ello. Me ha pasado muchas veces ya que presento un diseño a un cliente y se queda media hora opinando sobre qué ícono es más bonito y no sobre el layout de la pantalla o el orden de los elementos.
Se queda en la superficie y no vislumbra la esencia.
A ver, por supuesto que lo visual importa, pero pensemos: ¿es acaso lo más importante? ¿En el amor, en el arte, en la vida misma?
La respuesta a esta pregunta podrá variar de persona a persona, y me niego a tomar esta actitud de influencer de LinkedIn en la que promuevo mi verdad como la única que existe, como si tantos años de pensamiento y reflexión no nos hubiesen mostrado en creces que hay tantas verdades como hay personas en el mundo, y que cada verdad merece existir y ser escuchada.
No, solo me importa expresar mi verdad. Y para mí, la clave de las cosas (en el diseño y en todos los aspectos de la realidad) está en el porqué, en el subtexto, en el espacio entre líneas, en los silencios, en las sutilezas, en lo imperceptible e invisible para los ojos.
Lo he expresado así, sin darme cuenta, durante toda mi vida. En el amor. En mi gusto por el cine lento y tenue. En mi preferencia por la música minimalista, sin tantas arandelas. En mi eterna búsqueda por el silencio interior.
Y sí, también en mi inclinación hacia la fotografía en blanco y negro, aquella desprovista de decoraciones y distracciones. Aquella que, en mis ojos, revela la esencia.





