Sobre amar a través del lenguaje
Una reflexión a partir del episodio 10 del podcast.
El lenguaje inclusivo suele ser un tema controversial, al menos en los círculos con los que me he topado. Algunas personas lo ven como la representación de algún partido político con el cual no simpatizan, mientras que otras brincan a la negación ante lo que interpretan como una amenaza ante su libertad. Siempre han hablado y escrito de una forma determinada, entonces no ven la necesidad de tener que cambiar ahora.
Creo que eso es normal. El ser humano por naturaleza se resiste al cambio. El cuerpo suele aborrecer lo nuevo al principio.
En mi caso, supongo que al principio no lo entendía del todo. Se me hacía extraño, desde un punto de vista de costumbre.
Con el tiempo he venido a entender el proceso creativo, en todas sus formas, como una constante búsqueda por desafiar convenciones, por nuevos ángulos para observar la realidad. En el cine, un medio al que le tengo mucho cariño, son usualmente las películas que se salen de lo convencional las que más lugar guardan en mi memoria. Vienen a mi mente Birdman, con su elongado e hipnótico plano secuencia que remite al teatro y a la vida misma, y más recientemente American Fiction, con una trama que constantemente desafía lo que entendemos como cuarta pared en el arte.
Es cierto también esto en la música, en la literatura, en los video juegos… en todos los medios existentes. Es bien conocido en psicología que lo que más recordamos es lo inusual, lo que se sale de la rutina. De cierta manera, el ejercicio creativo busca estas oportunidades.
¿No es igual, entonces, la premisa del lenguaje inclusivo? En esencia, quiere desafiarnos. Quiere que enfrentemos las herramientas que venimos usando hasta ahora y nos preguntemos: ¿pueden ser mejores?
Y no, no hay que hacer nada que no queramos hacer. No hay que usar la e si no nos gusta; hay muchas otras formas de pulir el lenguaje para que no excluya a nadie.
Y es que de esto se trata. Es igual a cuando escogemos bien nuestras palabras al comunicar información en el trabajo, o cuando decimos las cosas de cierta manera a nuestros seres queridos porque conocemos sus vulnerabilidades y queremos protegerlas.
Es un acto de empatía. Una manera de utilizar nuestra destreza lingüística para pensar y cuidar de la persona que tenemos al lado. Es un acto de amor.
La noción de poder expresar amor hacia los demás a través del lenguaje me parece hermosa. Va con mis propósitos de vida, se alinea con mis valores.
Así que, por mi parte, seguiré mejorando mi caja de herramientas. Seguiré buscando nuevas formas de amar.
PD: ahondamos en este tema con Emilia Alegre en el episodio 10 del podcast. Pueden escucharlo aquí.





