Toda decisión es instintiva
Decidir es menos racional de lo que pensamos.
Hace un tiempo, leí un breve artículo de Jason Fried, el CEO de 37signals, en el que argumentaba que toda decisión es visceral.
A ver, deconstruyamos esa idea.
Jason habla de decidir como un judgement call o un gut decision. Son términos en inglés que quieren hacer alusión al poder del instinto, a una sensación que va más allá de la lógica.
Existe esta idea, especialmente con la popularidad del data-driven design, en la que es posible, e incluso recomendable, tomar decisiones basándose en datos, en información. Se dimensiona como una especie de silogismo: sucede A, luego B, por ende tenemos C. Dos más dos da igual a cuatro. Algo lineal, simple y replicable.
Desde la superficie, es entendible por qué es una idea tan atractiva. En el mundo laboral, siempre se buscan maneras de asegurar resultados favorables, de “predecir el futuro”. Si sabemos lo que va a pasar, podemos movernos de modo que nos beneficie y nos represente réditos.
La cosa es que el ser humano no funciona de esa forma.
Por supuesto, la información nos da luces, pistas sobre lo que debemos hacer. Nos ayuda a detectar y evitar errores pasados. Nos da una imagen completa del panorama en el que estamos.
Pero no nos lleva a decidir. La decisión viene de adentro.
Jason da el ejemplo de un proceso de reclutamiento. Si tienes a tres candidatos atractivos para un puesto, ¿cómo decides con cuál quedarte? ¿Cómo sabes cuál es el mejor? Lo sabes a través de conversación, de conocerlos. Es por eso que, incluso con todos los avances de la IA, aún son humanos los que toman estas decisiones.
Si extrapolamos esto al proceso creativo, ¿cómo sabes si un diseño es mejor que otro? ¿Cómo distingues un buen esfuerzo creativo de uno que no vale la pena? ¿Cómo sabes con qué iteración quedarte?
Lo sabes porque lo sientes. Porque lo intuyes.
En esta era de creación de contenido digital, es muy fácil obsesionarse con métricas, números de vistas, suscriptores… con números. Datos. Información. Y claro, tienen su lugar dentro del proceso.
Pero no deciden cuál es el camino a seguir. Lo decides tú como persona creativa. Como ser humano.
Si llegaste hasta acá, te invito a que la próxima vez que debas tomar alguna decisión, recuerdes el valor de tu instinto. De lo que te hace único.



